domingo, 19 de octubre de 2008

Tras un excelente estreno, una sinopsis.

Qué tristeza a veces da la ignorancia, pero en cuanto una luz se asoma podemos llegar a darnos cuenta que la ignorancia posibilita cualquier recomienzo. Digo esto por una simple razón. Intentar hacer una sinopsis de la propia obra es como una pequeña traición a la misma y a los queridos lectores. A la obra porque una vez dicha se convierte en algo extraño a los realizadores, un hijo que quisiéramos más nuestro pero que constantemente se nos distancia; y a los queridos lectores, porque cuando una obra es pronunciada los realizadores tienen el mismo estatuto que lo queridos lectores, es decir, somos todos receptores de algo que nos es extraño y nadie está más capacitado que nadie para decir lo que fue.


Por todo lo anterior buscaba una palabra, una sola palabra, que podría definir a esta cosa, que por comodidad dijimos que era Teatro. Se me había ocurrido la palabra “Rompido” por considerarla una palabra mal dicha, una palabra que suele remplazar a la palabra Roto.


Lo “Rompido” podría decirse que es una contradicción. Porque alguien que se atribuye el poder juzgar que una cosa esta Rota o no lo esta, con la moralidad que se requiere para el caso, suponemos debe tener la suficiente responsabilidad como para asumir ese rol de atribuir a una cosa la calidad de Roto. Pero si ese que dice, dice mal, si ese que dice, dice Rompido; la cuestión se puede volver un tanto ridícula. Como un deforme que ignorando su propia deformidad, se burla de la ajena. Aquel que dice que algo esta Rompido, también tiene el lenguaje Roto, pero lo descubre.


La obra es una Rompida que pretende denunciar cosas pero su propio lenguaje está fallo. “Una ruptura del propio pensamiento” como dice nuestra querida Álvarez. Un país Roto que es denunciado Rotamente. Un pensamiento inacabado, interferido por la “vulgaridad y el desenfreno” Pero hasta aquí los equívocos.

Porque Rompido es también la tierra que se rompe para cultivarla según los muchachos de la lengua española. Y quizás la obra también fuera eso, pero supongo que sería forzar demasiado los sentidos y no ser justo con los hijos.


Para el que quiera una sinopsis prefiero que la obra se diga así misma:

“Hace ya incontables años que tres damas al ver el país en la peor ruina, al encierro se invitaron. Entre estas tres paredes, desde incontables años, invocan a las musas de nuestra patria querida, para que al cielo las asciendan. Y una vez ascendidas poder ver a la impoluta virgen del Plata. Con amor a ella quieren dirigirse para solicitarle de propia boca les diga aquellas leyes que nuestra patria necesita. Y una vez oídas las sagradas leyes celestiales volver a la patria terrena y en abriendo los postigos y el zaguán de esta casa, salir a enseñar y gobernar esta tierra en agonía”


Jorge.

viernes, 17 de octubre de 2008